Ricardo Vargas


COFEPRIS incapaz de cumplir con la renovación de registros sanitarios.
diciembre 1, 2008, 6:19 pm
Filed under: Salud

Como recordaremos, a principios de agosto el Presidente Calderón eliminó el requisito de planta en el marco de la Conferencia Internacional sobre el SIDA, bajo la premisa de hacer asequible la disponibilidad de los medicamentos retrovirales a todos los mexicanos que padecen este mal, en especial los menos favorecidos.

Vale la pena resaltar que el requisito de planta aseguraba que los productos farmaceúticos que se comercializan en el mercado mexicano estaban respaldados por un fabricante establecido en el país; esto sin menospreciar la oferta laboral que representaban al requerir que cualquier laboratorio extranjero interesado en comercializar sus productos, debía contar con una planta en el territorio nacional.

Con tal medida, la industria farmaceútica quedó indefensa ante el embate de laboratorios extranjeros y trasnacionales que tendrán mayores facilidades para ingresar al mercado, al mismo tiempo que se cimbra aún más la permeable capacidad de respuesta de la Comisión Federal para la Prevención contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) y se evidencia su incapacidad operativa para cubrir las necesidades para las que fue creada.

Uno de los principales rezagos al interior de la COFEPRIS es su propia infraestructura y plataforma tecnológica, la cual necesita un presupuesto de 180 millones de pesos para modernizarse. Actualmente, la Comisión cuenta con apenas un presupuesto de 50 millones de pesos que evidentemente no alcanzan para dar cumplimiento a todas las funciones que en ella recaen.

Así lo reconoció Miguel Ángel Toscano (Titular de la COFEPRIS) durante el Foro para impulsar la competitividad del Sector Farmaceútico de México promovido por la Comisión de Competitividad de la Cámara de Diputados, al afirmar que en la situación actual, la COFEPRIS es incapaz de cumplir con la expedición y renovación de los registros sanitarios solicitados por los laboratorios interesados en comercializar sus productos en México, en tanto que tampoco se cuenta con el personal capacitado y los recursos necesarios para cumplir con las visitas de verificación a los laboratorios extranjeros solicitantes de los mismos.

Lo anterior debe preocupar sobremanera, no sólo a los productores nacionales que cumplen con normatividad excesiva, estricta y costosa para poder colocar sus productos en el mercado, sino para las Cámaras y Asociaciones que los representan, las cuales están conscientes de que esto abre la posibilidad para que el mercado sea invadido por productos que no cumplan con buenas prácticas de manufactura (GMP´s) y que puedan poner en riesgo la Salud Pública.

Lo más preocupante de todo esto es que, de no prestar atención urgentemente a la situación de COFEPRIS y si el gobierno federal no aporta a la brevedad los recursos necesarios para su modernización, el no cumplir con las visitas de verificación y por ende, no otorgar los registros sanitarios en tiempo, ya sean nuevas solicitudes o renovaciones, podría poner en jaque no sólo a la industria, sino al mercado entero al provocar desabastecimiento, encarecimiento de los productos disponibles y -en beneficio de la Salud Pública esperemos que no- una ola de corruptelas priorizando las solicitudes de los laboratorios que muestren “interés” por su pronta liberación.

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