Ricardo Vargas


Refrenda E.U. las cuotas compensatorias a alambrón mexicano.
julio 30, 2008, 9:05 pm
Filed under: Comercio Exterior

El día de hoy, el Departamento de Comercio de Estados Unidos refrendó por cinco años más las cuotas compensatorias impuestas a la importación de alambrón de acero proveniente de México, Brasil, Indonesia, Trinidad y Tobago y Ucrania. Dichas medidas antidumping se aplicarán en diferentes proporciones, según el daño que causan a la industria nacional, conforme al estudio realizado por la Comisión Internacional de Comercio de Estados Unidos (ITC por sus siglas en inglés).

La investigación sobre las importaciones de tal producto de origen mexicano se inició el 2 de octubre de 2001, a solicitud de las empresas CO-Steel Raritan, GS Industries, Keystone Consolidated Industries y North Star Steel Texas, quienes son las principales productoras en el mercado estadounidense. El resultado de la investigación originó que el Departamento de Comercio impusiera una cuota antidumping del 20.11% sobre la mercancía procedente de México.

Independientemente de la cuota general para la importación de este producto, existen  excepciones en las cuales la ITC estableció cuotas específicas para el caso de dos empresas, Hylsa Puebla y Sicartsa. Con cuotas del 17.94% y 1.26% respectivamente, las exportaciones no sólo de estas empresas, sino de la industria en general, se han visto gravemente afectadas en función de que previo a la entrada en vigor de la medida, México era el quinto proveedor de E.U., con el 7% del total de la presencia en el mercado, con ventas por encima de los 58 millones de dólares.

Con la implementación de las cuotas en 2002, el monto de las exportaciones de este producto se redujo 45%. Simplemente en 2007, nuestras exportaciones de alambrón de acero a E.U. fueron de 4 millones de dólares; durante el primer trimestre de 2008, las exportaciones fueron de 31 mil dólares.

En este sentido, la única opción que queda a las empresas mexicanas es buscar nuevos mercados en los cuales ofertar su producción y confiar en que no exista alguna empresa china que comience a exportar productos de ésta naturaleza a nuestro mercado, si es que pretenden subsistir.